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Valor del mes de junio: La colaboración

  • 5 jun 2017
  • 2 min de lectura



La colaboración es ayudar y servir de manera espontÔnea a los demÔs, hasta en los pequeños detalles.


La colaboración se debe dar como una actitud permanente de servicio hacia el trabajo y la familia, pero también se puede ayudar a cualquier persona que lo necesite, pensando en todo aquello que deseamos que hagan por nosotros, y viendo en los demÔs a su otro yo.


La realización de las personas estÔ basada en la colaboración y el esfuerzo de otras personas.


La colaboración es posible cuando hay facilidad de desprendimiento; esto significa ser de espíritu generoso y este sentimiento produce un ambiente de enriquecimiento, respeto, apoyo y solidaridad. AdemÔs, es una actitud de mucha gratuidad, que nada nos exige, solo el querer hacerlo.


Colaborar es responsabilidad de todos, aunque facilitar el proceso requiere de trabajar la fortaleza interna. Mirar a otro con una actitud de amor y colaboración. Si cada uno aportara algo, se podrían hacer grandes actos a favor de los que mÔs nos necesitan y esto hablaría de nuestro alto sentido altruista, haciendo la vida mÔs digna y liviana a los demÔs.


Las personas serviciales viven atentas, observando y buscando el momento oportuno para ayudar a alguien, aparecen de repente con una sonrisa, dispuestos a hacernos la tarea mƔs sencilla. Las personas con espƭritu de servicio tienen rectitud en sus intenciones y saben distinguir cuando existe una necesidad real. Tienen una mirada que ve mƔs allƔ de la apariencia, siempre se interesa por el fondo, no por la forma.


Algunas veces el colaborar tiene que ver con nuestros deberes y obligaciones, pero necesitamos hacerlo, conscientes del deber de hacerlo, por ejemplo, cuando tenemos un calendario de evaluaciones y preparamos con tiempo nuestras obligaciones, colaboramos para que el tiempo con alcance; cuando ayudamos a nuestros padres sin que nos lo pidan, cuando el liceo nos llama a apoyar, con una campaña o colecta alguna necesidad, e incluso buscamos ayudar a alguien y hacemos conciencia a los demÔs, suscitando la colaboración. Darnos tiempo para hacerlo, nos permite a la familia vivir en armonía, al liceo vivir colaborativamente. Los hijos debemos estar al pendiente de las necesidades de la casa, al igual que nuestros padres lo estÔn.


Podemos lograr la colaboración de nuestros estudiantes e hijos, si…


  • Les enseƱamos a descubrir pequeƱos detalles de servicio en las cosas cotidianas: en el aula y en la casa.

  • Nos abstenemos de usar palabras que denigren, que podrĆ­an desalentarlos.

  • Les enseƱamos a terminar las tareas oportunamente motivĆ”ndolos por el deseo de servir.

  • Les enseƱamos a brindar su ayuda de manera espontĆ”nea.

  • Usamos el tiempo libre para fomentar el espĆ­ritu de servicio y la creatividad.

  • Cambiamos actividades que tengamos para ayudar a la familia o a los demĆ”s cuando sea preciso.

  • Cuando hay un compaƱero disminuido o enfermo y necesite materias al dĆ­a.

  • EnseƱarles a ser sensibles cuando vemos a alguien decaĆ­do y un poco triste para apoyarlo


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